Carlos Iraldi
Buenos Aires, 28/1/1920
Buenos Aires, 15/12/1995
Inventor, científico, dibujante, escultor y constructor de instrumentos; todo eso, y mucho más, fue Carlos Iraldi, nieto de inmigrantes genoveses, nacido en el barrio porteño de Barracas.

Quiso estudiar ingeniería naval en Génova, pero la Segunda Guerra Mundial se lo impidió. Estudió entonces medicina, y luego de un largo período en el cual se abocó a la investigación histológica y anatomopatológica, optó por dedicarse al psicoanálisis.

A comienzos de los 60 conoció, en la casa del melómano Julio Kacs, a algunos de los futuros integrantes de Les Luthiers, y comenzó a colaborar con ellos. Pronto trabó una intensa amistad con Gerardo Masana, por quien Iraldi profesaría siempre una gran admiración, a pesar de ser mayor que él.

Tras el fallecimiento de Masana, en 1973, Iraldi quedó a cargo del taller de instrumentos de Les Luthiers. Su interés por la robótica lo llevó a crear, en 1979, a Antenor. Este robot musical pesaba 80 kilos y estaba dotado de varios motores que le permitían desplazarse por el escenario y girar su cabeza. Poseía 13 cornetas con altavoces y una batería de tambores.

Iraldi construyó, en colaboración con Carlos Núñez Cortés, los instrumentos más espectaculares de Les Luthiers, como el órgano de campaña, la mandocleta y la gaita de cámara. También fue autor, junto con Carlos Merlasino, de la ferrocalíope. Se trata de una calíope donde los tubos del órgano han sido reemplazados por silbatos de ferrocarril accionados por vapor de agua. Un teclado acciona los silbatos y enciende lamparitas de color que iluminan el chorro de vapor. El efecto visual de este instrumento es notable. Lo interpreta Núñez Cortés cuando intenta comunicarse con los marcianos en Fronteras de la Ciencia.

El libro Carlos Iraldi, luthier de sonidos, ofrece varias anécdotas sobre la vida de este creador, al igual que el video documental El artista peripatético, de Laura Aparici.