Historia |
Funciones inolvidables  1980-1989
Durante los años 80, el conjunto realizó tres funciones inolvidables. La primera tuvo lugar en la sala Avery Fisher Hall del Lincoln Center de Nueva York, el 2 de noviembre de 1980, con un espectáculo traducido íntegramente al inglés.La respuesta, tanto del público como de la crítica, fue altamente favorable. El New York Times escribió que tenían “credenciales excepcionales”, y Variety señaló que el debut había probado ser “un éxito hilarante”.

Días después, en la revista Siete Días de Buenos Aires publicaron una entrevista que contenía, entre otras, las siguientes preguntas:

— ¿Tuvieron miedo?

Mundstock: Sí, a mí el tránsito de Nueva York me da mucho miedo.
Rabinovich: A mí me dan mucho miedo los subtes.
Núñez Cortés: Escuché que la vez pasada atacaron a una anciana que estaba embarazada.
Maronna: Si era anciana no podía estar embarazada.

— ¿Qué hicieron en este espectáculo?
Rabinovich: 
Hicimos un show que es una combinación de nuestros espectáculos anteriores, con los textos en inglés.
López Puccio: Lo de la combinación es por seguridad, como en las cajas fuertes.
Núñez Cortés: Además toda la música la tocamos en inglés.
Rabinovich: Es como si hiciéramos un show que es en inglés.
Mundstock: Por ejemplo, si hay una frase que es "Sol-La-Si-Do", nosotros la hacemos "Soul-La-Si-Doul".
¡Al Colón!
En octubre de 1978, habían declarado ante la revista Antena lo siguiente: 

— ¿Se atreverían a tocar en el Colón o en la cancha de Boca?
Núñez Cortés: Yo me animaría en el Colón sólo por una cuestión de acústica.
Mundstock: Yo actuaría en la Boca y en la cancha de Colón, en Santa Fe.

Por aquel entonces, los luthiers no tomaban muy en serio la posibilidad de tocar en el Teatro Colón, uno de los más importantes escenarios de la lírica mundial; aquella idea les resultaba lejana. 

Sin embargo, el 1 de agosto de 1986, el público porteño se enteró, a través de una rueda de prensa difundida masivamente, de que Les Luthiers se presentaría, ese mes, en el mencionado teatro, donde interpretaría una recopilación de obras llamada Recital Sinfónico 86, a beneficio de la fundación "Convivir", de lucha contra la drogadicción.

Las entradas se pusieron a la venta tres días antes, y se agotaron en un par de horas. Tan grande fue la repercusión que se decidió poner a la venta localidades para presenciar el ensayo general, que se realizaría el mismo día de la función, a las 11 de la mañana. Nuevamente, las entradas se agotaron en unas horas. 

Finalmente, el 11 de agosto los luthiers se subieron a las tablas del Colón. Allí interpretaron cinco obras solos, y luego otras tres con la orquesta sinfónica del teatro: el Concerto Grosso alla rustica, el Concierto de Mpkstroff y la zarzuela náutica Las majas del bergantín. 
Entre el ensayo y la función, Les Luthiers convocó a 6.000 espectadores. 

La tercera función inolvidable que el conjunto protagonizó durante los años 80, fue el lunes 26 de diciembre de 1988, en el marco del festival "3 días por la Democracia", que se realizó al aire libre, en un gigantesco escenario montado en la intersección de las avenidas 9 de Julio y del Libertador. El objetivo era celebrar el quinto aniversario de la recuperación de la democracia argentina, junto con el 40° aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Dijo el diario La Razón:

Les Luthiers hizo su aparición, y en pocos segundos la risa iluminaba las varias decenas de miles de rostros. Debieron salir a saludar varias veces al público agradecido que no dejaba de aplaudirlos...

Más de 50.000 personas presenciaron aquel espectáculo. Todo un récord. “Actuamos con pantallas de video a los costados”, dijo Rabinobich. “Fue un show que personalmente me encantó, aunque no transitaría ese camino. Lo nuestro no es para eso, si bien prefiero teatros grandes o miniestadios antes que reductos pequeños”. 

“Lo que ocurre es que no podemos actuar en espacios tan grandes, porque nuestros espectáculos son muy teatrales, y al no haber transmisión directa, se pierden muchas cosas”, aclaró López Puccio.
Durante los años 80, los logros continuaron. Les Luthiers siguió sumando países a sus giras, incorporando a Colombia, Paraguay, Perú, Cuba y Ecuador.

En esta década, Les Luthiers presentó cinco espectáculos: Luthierías, Por humor al arte, Humor dulce hogar, Viegésimo aniversario (la segunda recopilación del grupo) y El reir de los cantares. Tambien lanzaron dos discos: Muchas gracias de nada (1980) y el Volumen 7 (1983).

Humor dulce hogar (1985) fue el último espectáculo que contó con la participación de Ernesto Acher, quien se retiró al año siguiente, poco después de la mencionada función en el Teatro Colón.
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