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LES LUTHIERS CUENTAN LA ÓPERA  1967

Estrenada el 14 noviembre de 1967 en el Instituto Di Tella, de Buenos Aires. Última función el 23 de diciembre de 1967 en el Instituto Di Tella, de Buenos Aires.


Les Luthiers: Jorge Maronna, Gerardo Masana, Marcos Mundstock y Daniel Rabinovich. Colaboración de Elizabeth Henri (como la Condesa Antonina) y Victor Laplace 

OBRAS EN PROGRAMA

Chanson de Les Luthiers (vaudeville)
Francisco I de Francia (arietta)
Il figlio del pirata 1ª parte (opereta cómica) 
Calypso de Arquímedes (principio musical)
Il figlio del pirata 2ª parte
Chacarera del ácido lisérgico
 (tradicional alucinógeno)
Zamba de la ausencia (zamba)
Il figlio del pirata 3ª parte
Canción a la cama del olvido
 (canción levemente obscena)
I figlio del pirata 4ª parte

INSTRUMENTOS INFORMALES INCORPORADOS

Latín o violín de lata

FICHA TÉCNICA

Libro: Marcos Mundstock
Música: Jorge Maronna y Gerardo Masana

Reparto:

Nicolás Amati: Jorge Maronna
Antonio Stradivarius: Daniel Rabinovich
Francisco I de Francia: Víctor Laplace
Conde Salvador: Marcos Mundstock
Condesa Antonina: Liz Henri
Bonifacio, hijo del conde: Daniel Rabinovich
Rafaello: Mario Candel
Rosendo, el mozo: Gerardo Masana
Arquímides: Víctor Laplace
Un oscuro personaje: Víctor Laplace
Una voz: Marcos Mundstock
Un pianista: Armando Krieger


Il figlio del pirata
Música: Carlo Mangiagalli
Letra: Rafael Leopoldo Palomino de Guzmán y José de la Cuesta

Dispositivo escénico y Vestuario:
 Rolando Fabián
Realización del vestuario: Jorge Micheli
Luthier emérito: Carlos Iraldi
Fotografía: Mario Farber
Dibujos escenográficos: Gerardo Masana
Luces: Carlos Mathus del Teatro TIM
Puesta en escena: Marcos Mundstock

Banda de sonido realizada en el Estudio de Grabación del C.E.A.

Técnico de sonido: Walter Guth
Operador de sonido: Enrique Jorgensen
Operador de luces: Francisco Cortese
Supervisión técnica: Fernando von Reichenbach
Centro de Experimentación Audiovisual del Instituto Torcuato Di Tella

PRENSA

DIARIO CLARÍN / Noviembre 27, 1967

Les Luthiers cuenta ahora con el aporte de Armando Krieger –compositor, director y pianista- cuya mano firme de músico completo se traduce en un ajuste sonoro impecable de todo el espectáculo, y de los dos cantantes cuyo incógnito mantiene todo el programa: la bella soprano Liz Henri (un rostro que recuerda a María Callas, muy, pero muy mejorada) y el tenor Mario Candel, nombres que no engañan a un aficionado experto, puesto que tras ellos se esconden voces muy importantes (…)

Daniel Rabinovich toca ahora un instrumento insuperablemente bastardo: el “latín”, violín con caja de lata. Jorge Maronna es el más auténtico luthier y Víctor Laplace tiene una formidable presencia escénica.