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BLANCANIEVES Y LOS 7 PECADOS CAPITALES (Oratorio profano)  1969

Estrenado el 14 de agosto de 1969 en el Instituto Di Tella, de Buenos Aires. Última función el 22 de mayo de 1970 en el Instituto Di Tella, de Buenos Aires.

Les Luthiers: Jorge Maronna, Gerardo Masana, Marcos Mundstock, Carlos Núñez Cortés, Daniel Rabinovich 

OBRAS EN PROGRAMA

La pereza 
La envidia 
La soberbia
La ira 
La avaricia 
La lujuria
La gula

Dentro de estos cuadros se encontraban algunas obras que posteriormente fueron utilizadas (en forma aislada) en otros espectáculos, a saber: Berceuse, Cantata de Tarzán, El Polen ya se esparce por el aire, Gloria Hosanna that´s the questions y Oi Gadóñaya.

INSTRUMENTOS INFORMALES INCORPORADOS

O.M.N.I. (Objeto musical no identificado)

FICHA TÉCNICA

Libro: Marcos Mundstock 
Música: Jorge Maronna, Gerardo Masana y Carlos Núñez Cortés

Músicos invitados: 
(1969) Julio Raggio, Mario Neiman, Rubén Verna y Clara de Rabinovich
(1970) Mario Neiman, Rubén Verna y Carlos López Puccio

Voces en off: Betty Elizalde, Marcos Mundstock
Pianista: Coco Pérez (1969) / Liliana Piedeferri (1970)
Blancanieves: Moyra Bártoli
La Madrastra: Alicia Rosendorn
El Guardabosque: Julio López
El Rey: Marcos Mundstock

Luthier emérito: Carlos Iraldi
Asistentes de dirección: Alicia Pellicciota, María Isabel Kasc
Maestro de ensayos: Carlos Núñez Cortés
Dirección musical: Gerardo Masana
Puesta en escena y Dirección general: Marcos Mundstock

Efectos visuales y luces: Mario Faber
Asistente: Enrique Abbate
Vestuario: Rolando Fabián
Realización de vestuario: Jorge Micheli
Coreografía: Luis Fischer Quintana
Dibujos: Mario Ferreira
Operador de luces: Francisco Cortese
Supervisión técnica: Fernando von Reichenbach
Fotografía: Humberto Rivas, Roberto Alvarado, Mariana Romandini
Banda de sonido realizada en el Estudio de grabación del C.E.A.
Técnico de sonido: Walter Gith
Operador de sonido: Enrique Jorgensen

Centro de Experimentación Audiovisual del Instituto Torcuato Di Tella
Florida 936 
Sala N 125 Capacidad: 244 localidades
Director: Roberto Villanueva

PRENSA

DIARIO CLARIN / Agosto 22, 1969

¿Qué diría Freud ante “Blancanieves y los siete pecados capitales”?

Probablemente, se reiría bastante y absolvería de los frecuentes desmanes doctrinarios a Marcos Mundstock, autor de los textos del tremebundo “oratorio profano” que desde hace unos días ha desencadenado Les Luthiers en la sala del Instituto Di Tella.

¿Qué pasaría si Blancanieves se psicoanalizara? A partir de esta hipótesis de trabajo, Mundstock se coloca a la cabecera del sillón analítico y expone sus atroces conclusiones en un libreto donde los complejos, las transferencias y las proyecciones bailotean en medio de un dramón colmado de crímenes consumados o a medio hacer. No se salva ninguno de los siete pecados capitales, aunque la audacia del argumento no llegue a su perpetración escénica.

La historia de Blancanieves se prestaba al juego, y Mundstock supo extraerle todas las posibilidades de disparate literario.

Sobre él han trabajado Jorge Maronna, Gerardo Masana y Carlos Núñez una música que combina irrespetuosamente el fragmento operístico, el aria de ilustre cepa renacentista, el coral luterano, la canción folklórica y el trozo bailable.

El resultado es de una eficacia comparable a la recordada “IMYLOH” (I Musicisti y las óperas históricas), pese a que “Blancanieves” resulta menos “licenciosa” en materia de mezclas musicales. Lo cierto es que del primero al séptimo pecado la historia mantiene permanentemente la sonrisa y a menudo provoca la franca carcajada. No se necesita saber nada de música ni de psicoanálisis para disfrutar el torrente de humor que desencadena durante una hora y media esta ingeniosa parodia, pero a los iniciados en uno u otro campo el juego los captará sin que se resistan.

Moyra Bártoli, actriz, cantante, bailarina, es una Blancanieves de cuento: hay que verla. Julio López tiene muchos aciertos en su guardabosques, Alicia Rosendorn obtiene una madrastra realmente siniestra, y Mundstock logra un rey campeón de abulia.

Los partiquinos son como para una ópera: Daniel Rabinovich, Gerardo Masana, Clara de Rabinovich, Julio Raggio, Mario Neiman y Carlos Núñez.

El pianista Coco Pérez sobresale entre los ejecutantes de los terroríficos instrumentos inventados por Les Luthiers, cultores de lo mejor que se pone en juego en los tablados porteños.


DAYED